14 cosas que debes adorar si quieres ser emprendedor

Imagina que alguien te pide que escribas en una hoja cosas que te encanta hacer. Si lo que te asalta a la cabeza es Ir de fiesta, salir con los amigos, ir a la playa, conocer gente nueva o viajar, lo más seguro es que debas tomarte unas vacaciones.

Por el contrario, si has escrito Aprender, hacer decisiones,  arriesgar, vender, trabajar duro o construir algo de la nada, tiene pinta de que estás listo para emprender. A través de mi experiencia, he llegado a la conclusión de que muchas veces la faceta menos glamurosa del mundo del emprendedor puede resultar la más útil.

Si piensas en crear una nueva empresa de la nada, aquí te presentamos una selección de cosas que más vale que ames (o al menos toleres), si deseas convertirte en un auténtico emprendedor:

1.     Reclutar

En formar un buen equipo reside la clave para el éxito. Por supuesto, tu intención es trabajar con verdaderos ‘cracks’ que compartan la misma idea del proyecto que tú, con los que no te importe pasar largas horas produciendo y que trabajan duro por un sueldo modesto. ¿Y quién no?

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Saber formar un equipo y seleccionar a la gente pertinente, es una de las principales tareas que tienes que realizar (fotografía de Fotolia)

Piensa que estas compitiendo con otros jóvenes talentos y proyectos que están en el mismo punto que tú. Y lo que es más importante, con grandes empresas que poseen un presupuesto muy superior al tuyo. Esto convierte la labor de reclutar personal en una ardua tarea.

Tal vez hayas oído que los inversores invierten en equipos. Lo que desde luego no se suele oír a cerca de los inversores, es que estos están continuamente estudiando la capacidad de tu equipo para vender.

Los fundadores necesitan facturar, y tu habilidad de vender tu visión de negocio a buenos co-fundadores y empleados, constituye una prueba social para los inversores. Esto demuestra a los inversores que terceras personas estaban dispuestas a compartir el riesgo, antes de que acudieras a ellos.

Debes tener la habilidad de formar un equipo lo antes posible. No sólo incrementarás las posibilidades de encontrar socios a corto plazo, sino que pondrás en práctica tus habilidades para vender y te permitirá obtener un feedback muy aproximado del nicho en el que operas.

2.     Financiarte

Ah, la financiación…algunos CEO la odian y a algunos les encanta. Como todo en la vida, si es algo que se te da bien, tendrás más probabilidades de que no te disguste.

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Para ser emprendedor tienes que saber identificar fuentes de financiación e inversores potenciales

La mayoría de los jóvenes que desean emprender se financian a partir de dinero externo. Afortunadamente, puedes abordar el producto y la distribución con un presupuesto muy inferior al que puedes imaginar.

No todo el mundo puede permitirse (o sencillamente no quiere) invertir dinero en su proyecto y por ello muchas compañías necesitan financiación externa para compensar. Cuando las cosas van bien, la cuestión gira en torno a cuánto dinero invertir. No obstante, a veces sigues necesitando un pequeño empujoncito para alcanzar los objetivos que deseas.

Afortunadamente los aceleradores proporcionan una buena plataforma para empezar a obtener resultados a raíz de tus esfuerzos por  financiarte.  Ahora mismo existen más aceleradores que nunca (500 Startups, TechStars y YCombinator son algunos de los más conocidos).

AngelList también es una gran plataforma que puede medir o determinar tus esfuerzos por financiarte. No olvides que financiarte puede resultar perjudicial para el desarrollo de tu producto o tus estrategias de marketing. No sólo porque requiere de mucho tiempo, sino porque durante el periodo que estás financiándote, piensas en las indicaciones dadas por tu inversor, en peticiones internas o en la reunión más próxima que tienes que atender.

La parte positiva es que la búsqueda de financiación es una gran táctica para obtener feedback, conocer a futuros consejeros o depurar tu nicho.

3.     Customer support

Quizá estés pensando  Voy a externalizar el departamento de atención al cliente porque como CEO, mi tiempo es demasiado preciado como para ayudar a los clientes a navegar a través de mi página o a recuperar su contraseña. Párate a pensarlo de nuevo.

La razón por la cual asistirás al cliente se basa en que pronto descubrirás cuan valioso es aprender de sus necesidades. De esta manera aprenderás a cerca de tu propio producto. No hay mejor manera para lograr este fin que mantener una conversación en directo o a través de un chat con alguien que está usando tu producto.

Comunícate con los clientes, sin duda uno de los principales puntos de cabecera a tratar. Es fundamental hablar con los clientes, y lo que es más importante, escucharlos.

El valor añadido didáctico es una de las razones por las que te plantearás asesorar directamente al cliente. Otra razón de peso se basa en que posiblemente seas la persona que con más entrega de tu equipo lo haga.

¿Asesorarás al cliente para siempre? Por supuesto que no. Tarde o temprano te verás en la necesidad de delegar, así tendrás tiempo para atender a asuntos de mayor importancia. Pero confiar a otra persona una tarea que has desempeñado previamente es mucho más sencillo que delegar una que nunca has practicado antes.

4.     Ferias

Prepárate para sumergirte bajo las luces fluorescentes y entregarte a largas caminatas entre los stands de feria.

Para la mayoría de las empresas, las ferias y conferencias son importantes. Constituye el lugar perfecto para darse a conocer y establecer un primer contacto con los medios, empresas del sector o compradores. Estos agentes pueden ayudarte a dar el pistoletazo de salida a tu negocio, para empezar a posicionarte.

5.     Trabajar durante muchas horas

Debido a Hollywood, mucha gente cree que ser un emprendedor se asemeja mucho a lo que se muestra en La red social (David Fincher, 2010), donde el 20% es trabajo y el 80% es acción.

Lo cierto es que vas a tener que trabajar cinco veces más duro de lo que habitualmente harías si trabajaras para otra persona. Mi co-fundador y yo trabajamos más de ochenta horas a la semana. Mientras estamos en 500 Startups rodeados por otras 27 compañías, estamos gratamente sorprendidos de descubrir que esta es una práctica habitual en Silicon Valley.

Lo maravilloso de todo esto es que si no te lo tomas como trabajo, sino como una gran oportunidad, todo se hace más llevadero. El tiempo pasa sin que te des cuenta.

6.     Tomar decisiones difíciles

¿Cuándo fue la última vez que tuviste que tomar una decisión realmente importante? Como empresario estás constantemente enfrentándote a cuestiones difíciles, las cuales plantean varias vías de solución. Debes plantearte que vía tomar.

Esto ocurre a la hora de tomar decisiones sobre el producto, financiación, modelos de negocio, socios, representantes legales o sencillamente, a quien vas a elegir para ocupar un determinado puesto de trabajo. Debes aprender a sentirte cómodo con las decisiones difíciles.

Aunque cuentes con buenos asesores que te aconsejen posibilidades, depende de ti decidir el camino a tomar. Al principio serás consciente de que no existe una opción claramente correcta o incorrecta. Estas aparecerán más tarde. Es fácil criticar a otros emprendedores o incluso a tu propio jefe, pero pronto descubrirás que ponerte en el rol de fundador te traslada directamente al punto de mira, donde te enfrentarás a situaciones en las que nunca te verías involucrado como trabajador.

7.     Volar

No conozco a nadie que le guste volar. Pero si conozco a dos pilotos que aman su trabajo, aunque ambos admiten que no soportan viajar como pasajeros.

La cosa es que no todo el mundo acudirá a ti, de la misma manera que necesitarás la ayuda de terceros, especialmente cuando estás empezando. Tendrás que viajar a ferias o conferencias, reunirte con inversores, reclutar gente, exponer tus ideas en eventos, etc.

Algo que he aprendido es a no escatimar en confort a la hora de viajar por ahorrar 100 dólares. Esa cantidad puede marcar la diferencia entre llegar realmente desgastado a una reunión o en plena forma.

8.     Estar arruinado

Hay dos caminos principales a la hora de empezar un negocio o buscar financiación externa. Cuando empiezas, lo más probable es que establezcas tu base económica en torno a tus ahorros, dado que muy posiblemente no estés cobrando un salario. Una vez que empieces a percibir ingresos podrás empezar a plantearte disponer de salario, pero esto no ocurrirá rápidamente.

Los inversores esperan que seas prudente con su dinero. De lo contrario, lo más probable es que no dures mucho en esta primera etapa de posicionamiento.

Es habitual que los emprendedores de Silicon Valley que cuentan con millones en su cuenta, lleven un estilo de vida más bien humilde. Así que si planeas convertirte en un emprendedor por la paga (cosa que afortunadamente no harás), prepárate para pagar tus deudas.

9.     Riesgo

Si hay una palabra que define al principiante además de crecimiento es sin duda incertidumbre. Estás continuamente a merced del mercado, los consumidores, los inversores y el estresante tren de vida al que tienes que enfrentarte cada día. Es difícil planear el futuro si no sabes si el trabajo que te sustenta seguirá vivo después de ocho meses.

Te planteas continuamente si tu negocio empezará a generar beneficios al siguiente mes, o bien si el proyecto al que has dado forma de negocio te rentará o se volverá contra ti.

Toca madera y prepárate para sufrir. Tu objetivo es no perder de vista la cima y prever cualquier ataque que pueda surgirte durante tus andanzas.

10. Sé ágil

Como emprendedor, debes saber valorar a tiempo tus recursos. Lo tuyo es una lucha a contrarreloj por evitar quedarte sin dinero o que te gane terreno la competencia. Tu objetivo es crecer deprisa.

Como lo más seguro es que estés empezando tu negocio sin demasiado dinero, vas a tener que asumir varios roles. Esto hace que dispongas de muy poco tiempo.

Yo soy músico y han pasado semanas enteras que no me ha sido posible tocar. He visto a mi familia y amigos mucho menos de lo que quisiera. Las películas que he visto a lo largo de estos 12 meses las puedo contar con los dedos de una mano, cuando yo solía ver una o dos a la semana.

Prepárate para desaparecer, para bajar a la cueva. Mentalízate de que vas a dormir poco. ¿Recuerdas a esos amigos que tienen niños y que nunca quieren quedar porque están agotados? Ese vas a ser tú si te embarcas en este viaje.

Empezar un negocio es como tener un bebé. Pero piensa que muchos padres dicen que ha sido la actividad más reconfortante que han hecho en su vida, y que si tuvieran que volver a hacerla, la harían encantados.

Es una experiencia que te hará madurar personal y profesionalmente, gracias a la cual volverás al mundo real con una chispa de sabiduría en tus ojos.

11. Aprender cosas nuevas

Aprender es una de las mayores recompensas que puede recibir un emprendedor. Estadísticamente, la mayoría de los emprendedores no suelen triunfar. No obstante, lo que todos los primerizos se llevan a casa es una buena dosis de experiencia y habilidades.

Asumir varios roles (marketing, contabilidad, pitching, etc.) te obliga a aprender mucho en muy poco tiempo.

Afortunadamente, hay muchísima información disponible en la red. Aunque siempre voy muy justo de tiempo, procuro aprovechar unas cuantas horas al día para leer. Si eres una persona receptiva, también lo serás para absorber conocimientos como una esponja, lo cual constituye una ventaja muy sustanciosa. Algunas de mis fuentes favoritas que te pueden orientar a la hora de dar vida a un negocio son las siguientes:

12. Sé seguro al vender

Si no te gusta vender, tal vez el mundo de los negocios no esté hecho para ti. Si no te gusta hablar ante un público, quizá lo tuyo no sea convertirte en CEO.

Debes ser capaz de venderle tu visión a tu equipo, vender el producto a tus consumidores y venderle todo en conjunto a tus inversores y aceleradores. Busca el dar ponencias y conferencias y relacionarte con los medios. Puede que te entrevisten (si tienes suerte).

Tampoco tienes que ser un vendedor de humo, pero si te cortas a la hora de dirigirte a un público amplio, tienes un problema. Siempre pensé que el personaje de Richard, el CEO de Pied Piper de Silicon Valley (serie de la HBO) tendría la batalla perdida en el mundo real.

Aunque no sea una cualidad que nazca de ti de manera innata, el ser fundador de una compañía te dará la confianza necesaria. No es algo que requieras hacer necesariamente por el éxito; debes verlo más como una vía o herramienta para permanecer en el juego. Además si realmente crees en tu idea y proyecto la venta fluirá de forma natural, no estarás vendiendo simplemente estarás contando lo que te motiva a levantarte cada día y te hace feliz.

13. Aprender a tratar con contratos, Departamento Legal y Contabilidad

Si estas palabras te generan aversión, no eres el único. Afortunadamente hoy día es más fácil que nunca generar documentos legales y realizar operaciones contables gracias a webs como UpCouncel, WaveAccounting, inDinero. También puedes acceder a plantillas legales que puedes encontrar en lugares como 500 Startups’ Kiss investment documents o contratar a especialistas en la materia para sentirte 100% seguro como El Abogado digital. Lo importante es que no olvides cuidar la parte legal para no tener que arrepentirte una vez generado tu proyecto y puesto en marcha.

Recuerda que no sólo se trata de registrar tu idea o proyecto, también es muy importante dejar bien atado un buen pacto de socios. Lo que hoy parece un camino de rosas en unos meses puede verse truncado por cualquier factor.

14. Adaptándote

Otra de las grandes oportunidades que te ofrece ser emprendedor es aprender a adaptarte al medio. Estar abierto a la información y al feedback con tu público. Si no apoyas tu visión en información contrastada, tu proyecto se puede venir abajo. El informarte del mundo que te rodea debe convertirse en una metodología que debes aplicar siempre.

Cuanto más grande el barco, más le cuesta rectificar su ruta. Aprender a darte cuenta de tus errores te permitirá mejorar como líder y persona.

En SoundsBetter estamos continuamente haciendo experimentos. Empezamos con la hipótesis de lo que puede funcionar y después permitir a la información y al feedback del cliente tener una voz real en determinar lo que se hizo bien o mal.

Como emprendedor estás haciendo el trabajo de toda una empresa. Si tienes suerte, lo más seguro es que encuentres a una o dos personas más que decidan acompañarte en el camino.

Traducido de 14 things you better love before becoming an entrepreneur por Sachar Gilad (Blog TNW).