Tras diferentes intentos de Estados Unidos por controlar Internet, otra ves sale a la batalla contra las empresas de Hosting del Mundo.
El mundo no termina ni empieza en EEUU, pero si la mayoría de Latinoamérica buscará otros Server o datacenter para evitar tener conflictos.
Las leyes propuestas por la propiedad intelectual mundial poco dictan de controlar o aplicar una demanda si no que tiene por el fin hacer cargo a las empresas que tengan alojadas las web, sin tener en cuenta un modo al menos de valorar cuanto y cuando se viola la propiedad Intelectual.
La ley de la propiedad intelectual de EEUU la aplican desde “Theplanet” donde se encuentran la mayor cantidad de resellers, revendedores y hosting en Latinoamérica.
No ha corrido la misma suerte de censura en Europa. Desde España se comienzan desde varios lugares a no acatar este tipo de medidas.
Según la nota de “CincoDias.com”:
------<Creen que la 'ley Sinde' les hará incurrir en nuevos costes
Las empresas de 'hosting' pedirán una compensación al Gobierno>----
El gobierno rechaza por eficaz la medida, aunque lo hizo en relación a las presiones recibidas de todos los sectores, ya que no es posible cancelar o no admitir alfo tan solo con “la sospecha” de Violar un Copyright, Lo primero es probarlo, y luego tomar medidas, pero las medidas pueden tomarse administrativamente, y no cargar sobre las espaldas de las empresas de hosting, o servidores que nos tengamos que hacer cargo de una violación en ese sentido.
Por lo cual es discutido en muchos lugares esta medida que Europa y hoy España rechaza, y hay que ver que hará Latinoamérica donde la mayoria de los Webmaster y empresas alojan en servidores o datacenters de Estados unidos.
Si vemos caso por caso lo mas posible para evitarlo será hacer una migración masiva a Centros de datos, Argentinos, Brasileros, Chilenos, como medida de protesta para evitar este tipo de medidas inconsultas con todo el mundo.
Al dia de la fecha es materia de discusión y por este medio invitamos a tomar posición en pos de lograr una medida que no desfavorezca a los autores intelectuales pero tampoco que valla en contra de las empresas de hosting.